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A principios del año 2005, Iratxe Urritikoetxea, biznieta de Eusebio Saíz Álvarez de Pedrosa del Rey, solicitó información a la Federación sobre la faceta de luchador de su bisabuelo para saber si realmente había sido campeón de un corro a principios de siglo o finales del anterior, algo que la hacía mucha ilusión.
La tarea de indagar y buscar esa información recayó en Benito Sierra Álvarez de Riaño que cumplió el encargo con servicial entusiasmo, evidenciando siempre la gran afición que lleva dentro.
Lo escrito a continuación, es el testimonio de Constancio Rodríguez, natural de Pedrosa del Rey que a sus casi noventa años escribía así los recuerdos de su puño y letra:


Mi papel en esta historia, fue el de mandar varios correos electrónicos a Iratxe trasmitiendo la información recogida por Benito, invitándola también a conocer la lucha en el corro organizado por el Hogar Leonés en Bilbao que se celebró en Deusto el dia 24 de septiembre. Por esa pequeña colaboración recibí el escrito que quiero hacer llegar a los lectores de nuestra página y aficionados a la Lucha Leonesa.
En ese corro, conocí personalmente a Iratxe, comentaba con nostalgia el no poder ver mas corros en el año y una vez mas, me trasmitía el agradecimiento a Constancio y Benito por la información de las hazañas de su antepasado en la Lucha Leonesa que la acercaban un poco mas a sus raices y a un deporte desconocido hasta entonces para ella.
Vaya para ellos también nuestra gratitud por su aportación en esta página.
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ISIDORO DE LA FUENTE BAYÓN
Homenaje a nuestros luchadores de antaño
Yo nací en Vegamián, ahora en húmedo sueño bajo las aguas del Porma, con estas líneas quiero hacer un homenaje a todas las personas que han llevado el nombre de Vegamián por la provincia de León.
Como todos los chavales de los pueblos de la provincia, conocí los aluches o la lucha leonesa al mismo tiempo que el fútbol y que otros deportes mas modernos. Con la pérdida de muchas costumbres, los chavales de los pueblos de la montaña, entreteníamos las tardes de verano practicando la lucha, los bolos, a la vez que cuidábamos de las vacas (el que las tenía) o ayudábamos a trillar o recoger la hierba. Alrededor de la ermita de San Antonio, se celebraba la romería el 13 de junio, en aquellas praderas vi por primera vez los aluches. Sea como fuere, lo cierto es que retengo la perspectiva de un corro amplio, con un luchador descalzo, sentado en actitud serena pero firme, con el pantalón "arregucido" por encima de la pantorrila a la espera que saliera el rival. La profunda atención de los circunstances había reducido el círculo a muy estrechos confines, de tal manera que se requería que el Enano de Reyero, Meterio mi vecino, el tio Salvador, también mi tio Julio, lo ampliaran con una buena cacha a verdascazos, gritando ostentosamente ¡corro.....! La mayor parte del pueblo, sin distinciones de edades ni sexos, presenciaba con atención casi religiosa el desarrollo de la luche. Los vencedores eran dos: uno que quedaba imbatido en el corro y otro el que mas contrarios hubiera "tirado". Los premios eran puramente simbólicos, como una rosca casera de "mazapán" (bizcocho), o un gallo, hasta que algún "americano hijo del pueblo" ¡qué bien suena eso de "hijo del pueblo"! ¿verdad? aportó unos billetes, o donó la primera copa, hay que citar en ese caso a D.Emiliano García Liébana, que organizó el corro del 13 de junio de 1950, hijo del pueblo, residente en Argentina. Cuando se lucha por el honor, por la honrilla de un pueblo, por la historia grandiosa de los antepasados, los desafíos del pueblo con pueblo, de valle con valle, tiene emociones de épica grandeza, entonces es lucha leonesa.
¿HAY QUIEN LUCHE? Entre los animadores tenemos que recordar a D. Lorenzo González Hurtado, nacido en Vegamián pero párroco de Lodares a principios del siglo XX. D. Daniel Reyero Fernández, nacido en Valdecastillo, durante muchos años párroco de Lodares, D. Malaquías, cura de Rucayo, del que se cuenta que por no quitarse la sotana se trabó y rompió una pierna mientras luchaba. Había nacido en Lois y su afición era tanta que después de la lesión, dió el salto a entrenador, quién no recuerda las andanzas de este cura, P. Casiano García Rodríguez, pero nacido en Vegamián, D. Miguel Cordero del Campillo, de sobra conocido.
Fueron unos grandes propulsores de la práctica de la luche en los dos valles limítrofes y sin duda unos de los responsables de la fiebre que había por los aluches, bien por organizar o por los libros que nos han dejado escritos.
Los nombres de estos luchadores tuvieron alguna vez hazañas o gestas, bien ganando algún corro o seleccinados para defender por parte de la montaña los campeonatos provinciales:
___ARGIMIRO GONZÁLEZ ___EUTIQUIO BAYÓN RODRÍGUEZ ___GREGORIO SIERRA FERNÁNDEZ ___DACIO ESPINOSA GARCÍA ___MANUEL BAYÓN RODRÍGUEZ ___JULIO MARTÍNEZ GONZÁLEZ ___ANICETO FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ ___JULIÁN DÍEZ RODRÍGUEZ ___GUILLERMO MARTÍNEZ GONZÁLEZ ___SABINO SUAREZ RODRÍGUEZ ___JOSÉ GONZÁLEZ PRIETO ___ÁNGEL BAYÓN GONZÁLEZ.
Estos datos fueron sacados de los libros de la luche publicados mas los periódicos de León de aquellas fechas.Se quedarán nombres de luchadores que han defendido el pueblo de Vegamián, por otros pueblos, por ello Quero pedir disculpas si no los he nombrado, pero son los datos que yo he podido recoger. Sobre todo un recuerdo permanente a todos ellos, y que solo por eso merece estar para siempre en la memoria de todos.
LAS MAÑAS
Los nombres que se dan son: La Cadrilada; Dedilla; Falseo de Mediana; Garabito; Gocha; Golpe de Cadera; Mediana; Mediana hacia delante; Mediana hacia atrás; Media vuelta; Remolino; Retortijón; Rodillón; Trespiés; Voleo; Zancadilla; Zancadilla con cruce; Zancajo por dentro.
Pero la lucha leonesa es leonesa, y es a los leoneses a los que nos corresponde conservarla, mantenerla, y preservar su historia y su esencia, darlas a conocer.
Un saludo de vuestro paisano, Isidoro
Isidoro de la Fuente Bayón, es un amigo de la Montaña del Porma, nos conocimos casualmente en tierras catalanas donde encontrar a alguien de León hace mucha ilusión y ¡mira por donde! habíamos nacido en pueblos muy cercanos, Isidoro conocía a mi familia mientras yo, una vez mas, solo contaba con los recuerdos de la niñez cuando pasábamos las vacaciones en Pallide y el autobús nos dejaba en Vegamián o Las Cuevas, es el precio de nacer con una maleta debajo del brazo. Vivir en muchos sitios, enriquece por la cantidad de personas y lugares que conoces, en cada una de ellos vas dejando retazos de la vida con el gran coste de perder el conocimiento de la gente y costumbres de la propia tierra.
Este paisano, no perdió detalle de las vivencias tradicionales cotidianas y lo mejor, las cuenta para quien quiera leerlas.
Gracias, Isidoro.